1. Skip to Menu
  2. Skip to Content
  3. Skip to Footer

Gómez Jiménez, Damián

Sacerdote

 


  • Lugar de nacimiento: Solana de Riolmar (Ávila) / diócesis de Ávila
  • Lugar de martirio: Villarejo del Valle (Ávila) / diócesis de Ávila
  • Ver causa
  • Fecha de la muerte: 16 de agosto de 1936

 

 

Biografía

DGomezDon Damián nació el 12 de febrero de 1871 en Solana de Rioalmar (Ávila). Hijo de Nicolás y Josefa, recibió el bautismo el 17 del mismo mes y año, y la confirmación en 1877. En el hogar familiar, en la escuela y en la parroquia encontró un ambiente profundamente cristiano que favorecería el desarrollo de su vocación sacerdotal. En octubre de 1883, a los doce años, ingresó en el seminario de Ávila. Allí llevó a cabo sus estudios eclesiásticos: latín, humanidades, filosofía y teología. Sus buenas calificaciones, su laboriosidad en el estudio y una acendrada formación religiosa precedieron y prepararon su llegada al sacerdocio, cuya ordenación tuvo lugar el 8 de junio de 1895. A partir de entonces recibió sucesivos encargos en diversas parroquias de la diócesis, hasta que en 1911 llegó a la villa de Mombeltrán, primero como cura regente, después como ecónomo y finalmente como párroco, cargo que desempeñará hasta su muerte violenta en 1936. Don Damián era ya apreciado por sus anteriores feligreses por sus buenas cualidades humanas y sacerdotales. En Mombeltrán, como buen pastor de su grey, derrochaba abnegación constante en el servicio a todos, y se mostraba muy inclinado a la comprensión y al perdón. Visitaba asiduamente a los enfermos, a quienes llevaba el consuelo espiritual y humano, socorriéndoles con largueza en la medida de sus posibilidades. Sacerdote de piedad profunda y sencilla, muy entregado al estudio y a la oración, era admirado por los sacerdotes de la comarca y por los habitantes de los pueblos cercanos, sobre todo por sus propios feligreses. Ponía especial interés y esfuerzo en preparar los actos litúrgicos de la Semana Santa, deseando que fueran días de gracia y de recogimiento espiritual. Con la colaboración de otros sacerdotes organizaba las llamadas "misiones populares", que ayudaban a remover y acrecentar la vida piadosa de todo el pueblo, alegrándose de la masiva respuesta de sus feligreses en aquellos días de gracia y perdón. Por todas las villas del Barranco don Damián era conocido con el cariñoso nombre de "El Cura del Valle".

En julio de 1936, don Damián llevaba 25 años en Mombeltrán. Siendo muy querido y venerado en toda la comarca, le complicaron la situación personas externas al pueblo. «Conmigo –decía- no se meterán. Les he favorecido mucho a todos. Además ya soy viejo y estoy enfermo». Con estas palabras iba contestando a quienes intentaban hacerle ver el peligro que se avecinaba con rapidez. Pero iban a ser horribles y prolongados los sufrimientos que aguardaban a don Damián. Quizás ningún otro sacerdote abulense de los 29 martirizados durante el verano de 1936 fuera sometido a sufrimientos tan crueles y refinados: una muerte violenta y prolongada a un hombre de 65 años y muy enfermo. Nada de esto ablandó la saña inhumana de sus perseguidores. El 19 de agosto de 1936 don Damián fue sacado, por unos milicianos, de la casa de unos sobrinos donde estaba hospedado. No le dejaron coger el bastón con que se ayudaba para caminar y le llevaron al comité republicano para declarar. En la calle había preparada una camioneta. Don Damián no podía subir por su cuenta y le ayudaron con fuerza y violentamente. Estaba muy enfermo y con mucho peso. A las doce del mediodía, con un calor agobiante, salen en dirección al Puerto del Pico. En la camioneta le insultan y le maltratan de palabra y de obra. Se burlan groseramente de él. Con sus fuerzas exhaustas pide a sus perseguidores un poco de agua, y como respuesta le dan a beber gasolina con un embudo, colocado de forma violenta en la boca. Por fin, llegan a la cumbre del Puerto del Pico. Le hacen bajar de la camioneta y engañándole se cae al suelo golpeándose fuertemente, con lo que se fractura una pierna. Le dejan completamente desnudo como vilipendio; es arrastrado y despeñado en la sierra, con crueles golpes y azotes, acompañados de soeces insultos a su condición sacerdotal. Nadie logró doblegar su admirable entereza. Durante varias horas se iba prolongando su agonía. Volvieron a cargarlo en la camioneta, y en el cruce de carreteras entre Villarejo del Valle y San Esteban los milicianos decideron acabar con su vida fusilándolo. Sus restos fueron enterrados en el mismo sitio provisionalmente. Después de ser llevados al cementerio, reposaron en la iglesia parroquial de Mombeltrán, y actualmente se veneran en la catedral de Ávila.

Busquedas

Etiquetas

Mensaje CI Asamblea Plenaria de la CEE

Logotipo logotipo oficial para la beatificación

logo

Himno himno oficial para la beatificación

himno

Cartel cartel oficial para la beatificación

cartel